Para fines del siglo XIX la Patagonia Argentina ya era observada como un edén prometedor. Por sus características naturales es considerada una región única en el mundo que atrae turistas de las más diversas latitudes durante todo el año. Y con este panorama, pensando en la pesca deportiva, comenzando el siglo XX, distintas especies de salmónidos originarios del Hemisferio Norte fueron sembrados en diferentes ámbitos de agua dulce del centro y sur argentino. Una de las especies que descolló por sus cualidades es Oncorhynchus mykiss llamada comúnmente trucha Arco iris. Se trata de una especie migratoria eurihalina, esto significa que tiene ciclos biológicos tanto en el mar como en ámbitos de agua dulce, aunque presenta poblaciones que viven toda su vida en lagos, ríos y arroyos. Por su tolerancia se adapta a muchos ambientes. En nuestro país es la especie más utilizada en la piscicultura comercial.
Es un pez de interesante tamaño que se destaca por una hemosa coloración. Presenta el dorso oscuro con reflejos verde oliváceos, con pequeñas manchas negras extendiéndose hacia los flancos . Se distingue por una franja longitudinal color purpúra que discurre desde los opérculos hasta la aleta caudal. Esta estola es más notable en los ejemplares adultos. Las aletas son de color marrón claro.
Su piel está protegida por una delgada capa de mucus y por gran cantidad de pequeñas escamas ctenoideas. La boca es grande y tiene dientes cónicos, algunos de ellos presentes en el paladar.
Las hembras construyen nidos en el sustrato donde depositan los óvulos para que luego de enviar una señal hormonal al macho, las gametas sean fecundadas inmediatamente. Una vez realizada la fecundación ambos miembros de la pareja cubren la puesta con pequeños guijarros.
Su alimentación es muy variada y consiste principalmente de invertebrados.Viven de cinco a diez años y es normal la captura de ejemplares de hasta tres kilogramos de peso, aunque de manera poco usual se pueden capturar peces que duplican holgadamente ese peso.
En Argentina está distribuida fundamentalmente en ríos, arroyos y lagos patagónicos, aunque se ha adaptado sin inconvenientes a serranos cursos de agua del centro de la provincia de Córdoba y también en arroyos de Sierra de la Ventana en la provincia de Buenos Aires.